
El “Rookie Challenge del viernes” y
la gran actuación de Kenneth Faried dio paso al sábado de los
concursos, con la esperada variante del duelo entre Este y Oeste a lo
largo de la velada. La noche comenzó con el Sears Shooting Stars,
el concurso de tiro con un jugador NBA, una jugadora WNBA y una
leyenda. En la primera ronda comenzó el equipo de Harden (Harden,
Cassell, Thompson) con 37,9 segundos y una gran actuación sobre todo
de Cassell. Pero justo después, llegó la hora del equipo de
Westbrook (Westbrook, Moore y Horry) que, con un gran tiro de Maya
Moore desde el centro del campo, dejaron el cronómetro en apenas
29,5 segundos. Tras un número muy ensayado por parte de las
cheerleaders de
Houston y un breve descanso, le tocó tirar al equipo de Bosh (Bosh,
Cash y Wilkins) que se marchó hasta los 50 segundos tras
atragantarse en los lanzamientos desde el centro del campo. Pero los
50 segundos que parecían demasiado a priori,
resultaron ser una buena marca tras la última actuación, el equipo
de Brook López (López, Catchings y Bogues), que terminó con 1:07
minutos tras ver como, en alguna ocasión, el pobre de “Muggsy” Bogues tenía que
hacerse hueco entre el pívot de Brooklyn para lanzar a canasta.
La final
Bosh-Westbrook comenzó con el equipo de Bosh primero (el que tenía
el peor tiempo), que pronto se despidieron de un tiempo competitivo
tras los numerosos fallos iniciales por parte de los tres equipos,
hasta que Wilkins la clavó (por segunda vez) desde la mitad de la
pista. Pero el (triste) final para el equipo Westbrook fue que, tras
lanzamientos mucho mejores, no fueron capaces de encestar desde la
mitad del campo ni tan siquiera con un minuto de ventaja que tenían
(llegaron a esta posición en menos de 30 segundos). Así, Bosh,
Moore y Wilkins se alzaron con el trofeo de campeones de tiro de
2013. La noche comenzó divertida (si bien para un concurso de de
tiro podían haber anotado más), con el marcador del duelo entre
conferencias: Este 10-20 Oeste.

El
concurso de tiro dio paso al Taco Bell Skills Challenge
donde Tony Parker buscaba repetir galardón de campeón, sin Rajon
Rondo, y con jóvenes bases como rivales a batir. El primero en salir
a escena fue el base de los Hawks Jeff Teague, que no terminó de
acertar en el juego y finalizó con 49,4 segundos. Siguió por el
este un Brandon Knight que, tras la noche del viernes y su “pique”
con Kyrie Irving, demostró sus grandes cualidades de base firmando
un gran tiempo de 32,2 segundos. Por último, el “playmaker” de
Philadelphia 76ers Jrue Holiday puso la guindilla por 29.3 segundos
tras una gran eficacia en los pases. El tiempo del Este fue, en
total, de 1:50,9 segundos.
Por el Oeste
comenzó Jeremy Lin. “Linsanity” parecía no preocuparse del
cronómetro y jugar realmente relajado, fallando sobre todo en el
tiro desde el poste alto para terminar con 35,8 segundos. Le siguió
el rookie Damian Lillard que, estando mucho más acertado terminó
con 28,8 segundos, el más rápido de la primera ronda. Finalmente
para el Oeste, salió a la pista un Tony Parker que buscaba revalidar
su título de campeón en esta modalidad y comenzó sobrado pero le
costó al Oeste 30 puntos y terminó eliminado; primero, un fallo en
el pase complicó ligeramente las cosas, pero los errores llegaron a
tal punto lanzando desde el poste alto que tuvo que avanzar porque se
quedó sin balones en el carrito con los que continuar tirando, terminando finalmente con
46 segundos.

La final comenzó
con Jrue Holiday que falló algo más que en su primera actuación,
terminando con 35,6 segundos. Continuó Damian Lillard que, clavando
el lanzamiento en suspensión desde el poste alto al primer intento,
terminó con un tiempo de 26 segundos, campeón del concurso de
habilidades. En el duelo de la noche, el Este recibió 30 puntos en
primera ronda y el Oeste 10 en la final, pasando a un 40-30 favorable
al Este.
Hicieron
entonces una pausa donde aprovecharon para intercalar una actuación
musical (del ganador de American Idol) y
colocar una presentación de diapositivas sobre NBA Cares. Llegaron entonces los dos platos fuertes: triples y mates. Si bien no estaba Love para revalidar su
corona desde el perímetro, Matt Bonner, Ryan Anderson y Steve Novak
recogen el testigo de jugadores altos triplistas (los tres con 2,08 m
de altura). En la otra banda, Kyrie Iving y Stephen Curry defendían
la posición de “guard” tirador. En medio, un “swingman”
como Paul George.
El
primero en comenzar a lanzar fue el base de los Warriors Stephen
Curry, que comenzó muy atascado (2 puntos en los 2 primeros carros)
para terminar con 17 puntos en una reacción impresionante (anotando
el 4 carro por completo). Siguió Ryan Anderson (Hornets), que
repetía concurso desde Orlando 2012, que anotó de manera más
fluida para terminar con 18 puntos (anotando también todo el 4º
carro). Por último en el Oeste, el “cohete rojo” de Texas, Matt
Bonner, salió más que enchufado, para lucirse más que nunca y
hacer completo el primer carro, colándose en la final por el Oeste
in extremis con 19
puntos. Así, el Oeste consiguió 54 puntos de los 90 posibles
lanzando triples. Le tocaba el turno al Este.

Por
parte de la Conferencia que mira al Atlántico, comenzó primero el
base de los Cavs Kyrie Irving, que también fue de menos a más y
terminó con 18 puntazos, mostrándose casi infalible en los dos
últimos carros. Justo después, llegó el turno de Paul George, que
no encontró su tiro y terminó con sólo 10 puntitos. Por último,
salió a tirar Steve Novak que, pese a una gran actuación, terminó
con 17 puntos, quedándose fuera de la final por un suspiro. En la
primera ronda, el Oeste (con sus 54 puntos anotados frente a los 45
del Este) consiguió 40 puntos, poniendo el duelo de la noche
Este-Oeste con un marcador de 40-70 a su favor. Llegamos entonces a
una final entre un jugador como Matt Bonner, alto (prácticamente un
siete pies), contra
un base de corte tirador.
Empezó tirando en
la final Kyrie irving, que comenzó lanzando de una manera increíble,
con 23 puntos (rozando el récord de 25 de Jason Kapono). Siguió
Matt Bonner, con un difícil papel para hacer frente a Irving y se
quedó corto, terminando con 20 puntos y haciendo una final muy
buena. El marcador del duelo pasó a ser 50-70 a favor del Oeste,
dejando el ganador de la noche en mano de los matadores.
Una
gran noche debía terminar con un gran final. Así, llegó el Sprite
Slam Sunk Contest. Jeremy Evans
(campeón en Orlando 2012), James White (campeón de 2009 en la
D-League), Gerald Green (campeón en Las Vegas 2007), Kenneth Faried
(MVP del “Rookie Challenge”), Eric Bledsoe y Terrence Ross. Los
jueces, Rudy Tomjanovic, Dikembe Mutombo, Yao Ming, Hakeem Olajuwon y
Clyde Drexler.
El primer jugador
en saltar frente a los jueces fue Gerald Green (originario de
Houston), que hizo un espectacular mate de espaldas tras un bote en
el tablero (al primer intento), que le valió un 10 por parte de
todos los jueces (50 puntos), y casi un cabezazo contra el aro. El
siguiente en hacer su mate fue James White (Knicks), “caminando an
el aire” desde la línea de tiros libres (al segundo intento),
ganando 45 puntos por parte de los jueces. El tercer jugador, y
último por parte de la Conferencia Este era Terrence Rose, con un
360º pasando el balón por la espalda. A pesar de necesitar 6
intentos para completar su mate, recibió 50 puntos. Aquí, el Este
recibó ya 20 puntos (10 por cada mate parfecto realizado).
Por el Oeste,
comenzó la noche Kenneth Faried con un gran 360º con el balón al
tablero, que resultó un gran mate pero le salió demasiado suave,
recibiendo así 39 puntos del jurado. Otro tanto recibió también
Bledsoe, que buscaba un 360º pasando el balón por entre las
piernas, pero se vio obligado a cambiar el mate (por un simple 360º
a un lado del tablero). Para terminar la primera ronda con los
jueces, el campeón de la pasada edición Jeremy Evans (Jazz), llamó
al legendario jugador Mark Eaton para que, sentado, le sostuviera el
balón. Evans, tras varios intentos, saltó por encima de Eaton,
cogiendo el balón y matando, por lo que recibió un 47 desde el
jurado.
En la segunda ronda
de mates frente al jurado, comenzó en la pista James White, que
buscaba emprender vuelo de nuevo, esta vez de una manera diferente,
pero que no ha podido ser (pese a lo espectacular, aún a riesgo de
ser repetitivo) ni en el tiempo reglamentario (parándolo un par de
veces), ni en el último intento fuera de tiempo, recibiendo 32
puntos por parte del jurado. A Gerald Green le pasó casi lo mismo.
Recibió también 32 puntos al no conseguir hacer el mate que
buscaba: matar agarrado al aro, cogerla y matar de nuevo. Más
difícil fue cuando, tras fallar su último intento permitido, lo
intentó de nuevo y lo consiguió (al menos tiene la foto perfecta).
El Este terminó con un 49 (poco merecido para el jugador, aunque sin
duda todo lo contario para la conferencia). Para Terrence Ross tras
un 360º flojo.
El
oeste comenzó de nuevo con Kenneth Faried, que obtuvo 50 puntos por
un mate perfecto; balón al tablero y mate pasándolo por entre las
piernas. Le siguió en la fila Eric Bledsoe, también con un 50, que
hizo un mate de molinillo hacia atrás medido a la perfección. Por
último, y ganando la primera ronda para el oeste, Jeremy Evans hizo
un mate con dos balones que le valió 43 puntos de los jueces. Así,
la suma de los puntos fue de 82 puntos para Gerald Green, 77 para
James White y 99 para Terrence Ross (pasando éste último) por el
Este, y un empate a 89 entre Kenneth Faried y Eric Bledsoe, y 90
puntos para Jeremy Evans. En el duelo nocturno que enfrentaba a Este
y Oeste, tras los mates valorados en 50 puntos (automáticamente 10
puntos más para la conferencia por cada mate) y la valoración de
los jueces, el duelo estaba con un desequilibrado 60-140 a favor del
Oeste.
La final entre
Evans y Ross comenzó con Evans, que hizo un salto bien simple sobre
un cuadro que, precisamente, representaba su mate, autografiándolo.
A pesar de la originalidad de este primer mate, Evans quedó
eclipsado cuando Ross se enfundó la camiseta de Vince Carter en
Toronto y realizó un 360º con molinillo, previamente balón al
canto del tablero.

La respuesta de
Evans fue también un mate simple, saltando por encima de Dahntay
Jones y cogiendo el balón muy arriba para matar con fuerza, haciendo
no tal vez el mate perfecto, pero sí un póster genial. El mate
final fue una obra de arte de Terrence Ross que, a la segunda,
consiguió saltar por encima de un niño, al tiempo que pasaba el
balón por entre las piernas. Campeón por casi el 60% de los votos,
sin duda alguna.
Así,
terminan los concursos y llegamos al final de la noche, donde serán
elegidos los State Farm All-Star Saturday Night Champions,
título que se llevó de calle el Oeste por 115-140.